
Tradición viva
Numerología pitagórica
Grecia antigua; renace en Europa y América en el siglo XX.
Cada letra vale un número; tu nombre y tu fecha se reducen a cifras que la tradición lee como talentos y lecciones.
Cómo se hace
- 01Suma los dígitos de tu fecha hasta una cifra: tu camino de vida.
- 02Convierte tu nombre en números con la tabla 1 a 9.
- 03Respeta el 11, el 22 y el 33: no se reducen.
Con tus propias herramientas
Papel y lápiz bastan; el error habitual es reducir los números maestros.
Con Ocluna
Ocluna hace el cálculo exacto y te explica cada número; tú solo pones nombre y fecha.

Lo que te cuenta Madame Iselda
- Pitágoras enseñaba que el número es la esencia de todas las cosas; sus discípulos juraban en secreto sobre el tetraktys, un triángulo de diez puntos.
- La tabla que asigna letras a números que usamos hoy la popularizó una profesora de música, Sarah Balliett, en Estados Unidos hacia 1900.
- Pitágoras enseñaba que el número es la esencia de todas las cosas; sus discípulos juraban en secreto sobre el tetraktys, un triángulo de diez puntos.
- En la numerología pitagórica cada letra vale de 1 a 9 según su posición en el alfabeto: A, J y S valen 1; B, K y T valen 2, y así sucesivamente.
- La tradición pitagórica moderna llama números maestros al 11, al 22 y al 33, y es la única familia que deja sin reducir a una sola cifra al calcular el camino de vida.
- Sumar el valor de las letras es más antiguo que la numerología moderna: en hebreo se llama guematría y en griego isopsefia, y ya aparece en inscripciones de la Antigüedad.
- Las tablas para convertir nombres en números circularon por Europa gracias a la De occulta philosophia de Cornelio Agripa, impresa en Colonia en 1533.
- Reducir un número sumando sus cifras hasta dejar una sola se llama raíz digital en matemáticas, y da el mismo resultado que el resto de dividirlo entre nueve.
Aprende Atlas del mundo jugando
Esta lectura es contenido simbólico de autoconocimiento y entretenimiento basado en tradiciones populares. No predice el futuro, no es un consejo médico, legal ni financiero y no sustituye a profesionales cualificados.